Poesía nómada

domingo, 30 de septiembre de 2018

"Hay un pájaro azul en mi corazón que
quiere salir
pero soy duro con él,
le digo quédate ahí dentro, no voy
a permitir que nadie
te vea.
hay un pájaro azul en mi corazón que
quiere salir
pero yo le echo whisky encima y me trago
el humo de los cigarrillos,
y las putas y los camareros
y los dependientes de ultramarinos
nunca se dan cuenta
de que está ahí dentro.
hay un pájaro azul en mi corazón que
quiere salir
pero soy duro con él,
le digo quédate ahí abajo, ¿es que quieres
montarme un lío?
¿es que quieres
mis obras?
¿es que quieres que se hundan las ventas de mis libros
en Europa?
hay un pájaro azul en mi corazón
que quiere salir
pero soy demasiado listo, sólo le dejo salir
a veces por la noche
cuando todo el mundo duerme.
le digo ya sé que estás ahí,
no te pongas
triste.
luego lo vuelvo a introducir,
y él canta un poquito
ahí dentro, no le he dejado
morir del todo
y dormimos juntos
así
con nuestro
pacto secreto
y es tan tierno como
para hacer llorar
a un hombre, pero yo no
lloro,
¿lloras tú?"
-Charles Bukowski, El pájaro azul 

martes, 3 de julio de 2018

Hermosas Cicatrices

"Ella solo quiere ser bonita, ella pasa desapercibida,
ella no conoce limites, ella ansia atención,
ella alaba una imagen, ella reza para ser esculpida por el escultor,
oh, ella no ve la luz que está brillando más profundo de lo que
los ojos pueden encontrar.
Tal vez la hemos hecho ciega, así que trata de cubrir su dolor 
y cortar sus problemas. Pero hay una esperanza que está esperando 
por ti en la oscuridad. Deberías de saber que eres hermosa y no
tienes que cambiar ninguna cosa. 
El mundo podrá cambiar su corazón.
Sin cicatrices a su belleza, somos estrellas y somos hermosas..."
-Alessia Cara, Scars to your beautiful


Obra: mujer ante el espejo
Autor: Pablo Picasso

jueves, 28 de junio de 2018



Seamos infinitos universos en este 
fugaz momento llamado vida

-Belleza Colombiana




martes, 19 de junio de 2018

En el fulgor de tu recuerdo


Te escribo con tinta de mi sangre, de mi alma.
Desde la lejanía que me desgarra aun te escribo
millares de versos sempiternos y melancólicos,
palabras que susurran el desierto en el que estoy,
donde cada pétalo de aquella flor que era
fuerte y dulce se marchita con los rayos de tu recuerdo.

Dolor es lo que hay, es lo que ahora conozco.

Los recuerdos estallan en mi memoria cada vez más fuertes,
ya no duermo ni tengo gusto, me convertí en una tormenta
que va destruyendo todo a su paso,
mi interior se esfuma con cada incesante día.
Veo el reflejo de mi rostro con los espejos,
es vano y afligido, el resplandor se extinguió,
hace mucho tiempo. Tú la robaste,
te llevaste muchas cosas y aun así en el conticio te sigo escribiendo.

Respira, respira me dice la brisa,
mientras el océano se desborda por mis ojos,
respiro profundo, es otra noche donde te recuerdo, donde te extraño.

Escucho tu risa cada vez más fuerte,
siento tus caricias, tus palabras,
siento tu mirada tierna sobre mí,
tus manos acariciando mi cabello
y me vuelvo a preguntar cuando volveré a verte,
pero creo que seguirás siendo un fantasma
que me abruma con cada oscuridad.
Nunca lo dije pero me dolió tu partida,
solo miraba tu silueta desvanecerse en la travesía.

Mi mirada grita tu nombre,
mi mente intenta ahuyentarte de mi vida,

pero cada noche susurro tu nombre a la luna y se lo confieso al papel,
con cada letra, con cada verso te llamo,
pero no acudes,
porque solo eres una sombra,
un recuerdo que cada noche me mata.
-Estefany Diaz

sábado, 16 de junio de 2018

Floreciendo contigo


Florezcamos juntos cariño,
 acompáñame a viajar en el libre albedrío,
que nuestros cuerpos sientan todo tipo de sensaciones
y nuestras almas alcancen grandes constelaciones.

Marcharemos en un universo inédito, 
como dos águilas sin tener rumbo fijo. 
El sonido lejano y tranquilo del viento 
será testigo de este amor eterno,
que ya no será un simple sueño 
que huya con el alba de los días.




Seamos libres, ¡vamos!
 Escapemos hacia el crepúsculo,
hacia el monte Leibniz, 
a la altura de las estrellas sobre el horizonte,
a un panteón sin dejar que ni un solo segundo 
sea frívolo y con cada acto,con cada manía 
inspiraras más mi melografía.

Cada instante será efímero y quedara tatuado en la memoria,
en ecos que estremecen una y otra vez en la ideología
donde el resplandor de tu existencia  se tornara de un arrebol perpetuo.
No asumas sospecha,
 toma mi mano y siente la osadía que emana mi ser,
date cuenta que eres el lugar donde siempre quiero estar,
que por este idilio la utopía ya existe, que tu piel es mi escudo y tus ojos mi libertad.






viernes, 15 de junio de 2018

Poesía en el alma


Y le escribo al vació. Unas palabras son muy dichosas otras, 
sin embargo son sempiternas y melancólicas.
Las paginas se colman de pensamientos nefastos, etéreos que naufragan sin descanso.
Le escribo al miedo que retumba mi alma en cada suspiro.
La nictofilia es mi salvación efímera, pues las letras vienen y van, 
como notas en zig zag que atraviesan mis venas haciéndolas desvalijar.
No hay un comienzo tampoco un final. La trayectoria sigue fluyendo como un rió, en diversos intervalos se desborda 
hacia las lejanías que la ignoran o tras veces esta en sequía, mientras su brillo se oscurece, mientras se olvida de la felicidad 
y de los cuentos de hadas para despertar y volver a la pura realidad.



-Estefany Diaz

Pasión indeleble


Se mío.
Simples 5 letras, que desencadenan la avidez candente de ti.
El fulgor de mi mirada te franquea la piel cada segundo, quiero saborearte hasta más no poder; que mis manos sientan el calor de tu cuerpo y nuestras almas se fundan hasta formar un universo.
Piel con piel.
Sabanas revueltas.
Gemidos por doquier.


El deseo me invade, tu voz me embriaga y tus labios son mi rotunda perdición. Ya no hay nada que pensar,
tus palabras y movimientos se ensamblan con los míos.
Ven a mí y entrégate sin contextos, seamos las inmortales notas del ritmo del éxtasis, del deseo.
Acaricia cada lunar de mi lienzo, abandona tu rastro en tinta de pasión en mi memoria y saciémonos juntos de delicia.
Acércate lentamente.
Siénteme lentamente.
Quítame la ropa lentamente
Hazme tuya lentamente.
Siempre que queramos, a la hora que queramos, puedo ser tu abrigo y tu amante, tus latidos y gemidos; no sé si esto será eterno, si seguirás mirándome con cariño pero ten por seguro que este deseo y lo que siento hacia ti estará indeleble.

Estefany Díaz Gaviria.